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martes, 11 de marzo de 2014

Deliciosa Mujer

Cuando nos acostamos, siempre me echaba la pierna encima, recargaba su rostro en mi pecho, la abrazaba, a veces levantaba la mirada, cuando me veía con la pupilas dilatadas, era señal de excitación, sabía que apretándole la nalga comenzaría la faena.

La mirada de una mujer dice todo, la dificultad está en aprender su lenguaje, es un idioma complejo porque son manipuladoras, toda fémina lleva en su interior una actriz dramática, sí te atrapa estarás perdido. Ahí  la complejidad.

Ella, siempre hermosa, aun en sus días difíciles, también desvelada, desmadrugada,  con lagañas en los ojos, sudorosa; entre sus muecas y sus pucheros me reía, simplemente bella, lo bello estaba en su actitud, amaba, sabia amar, llorar, era cabrona y tierna, nunca fue un mar en calma, lo mejor que alguien te puede dar, es un amor multifacético, cuando todo es inesperado y estimulante


También la odiaba, utilizaba métodos desquiciantes para despertarme,  me picaba la cola, me ponía sus manos heladas, me dejaba la cortina abierta hasta que el sol me quemara, ¡malditas manías!. Todo le perdonaba cuando me despertaba con un beso y me dejaba volver a dormir.

viernes, 14 de junio de 2013

La Mujer Perfecta.

Lo encontré desmejorado, lleno de ojeras y sumamente delgado, sin embargo había recuperado el fuego en su mirada, ese que tenia aquel joven rebelde y luchador que nadaba en sueños, aquel que conocí  hace muchos años…

-          ¿Valio la pena? – le pregunte

Dijo:
Es inevitable y paradójico ¡como negarlo!  “Sí.. me llevo al cielo, me enamoro, me atrapo; me tuvo comiendo de su mano y me hizo sentir lo que nadie; me enseño para que sirve cada parte de su cuerpo y de lo que era capaz el mío cuando se está carnalmente enamorado;  cuando se entrego, me vistió de emperador”    ¡Una fémina sumamente inteligente!

Hizo una pausa…

“… pero también me hizo llorar” le llore tantas noches que desborde mi universo de tantas lagrimas; me asesino espléndidamente, tan sutil, poco a poco; algunas veces me desgarro el alma de celos, otras veces me ahogo en desesperación;  me enseño a odiar y a despreciar a la vida. Cuando me abandono no encontraba rumbo ni motivo para vivir, me arrojo al abismo cuando me tenía en la cima.



-       Hace más de un año que ella lo dejo, lo dejo de la forma más cruel que pudo haber sido, lo hizo sentir como un gusano; pero aun con todo, le enseño que la vida no significa nada si no conoces los extremos de cada sentimiento, de cada emoción, de lo bello y lo doloroso, conoció el cielo y el infierno. "Hoy sé qué tanto aprendió, lo vi en su mirada”, tanto que fue capaz de superarlo y continuar viviendo, para volver a empezar;  porque ella no solo le fue tierna y dócil, fue una leona, una perra, una guerrera, una bruja, una cómplice y una amiga infinitamente leal.

Por último me dijo:

Nací y morí y volví a nacer en sus brazos,  tome un viaje fantástico sobre su cuerpo y explore su mente, una Odisea de encanto y dolor;  ahora se dé que se trata vivir “Es la Mujer Perfecta”.




Autor: Garibaldi